

Heidi (1937)
Heidi, una niña huérfana, es llevada a regañadientes por su tía despreocupada, Dete, a vivir con su abuelo cascarrabias, Adolph Kramer, en las montañas. A pesar de las reticencias iniciales del anciano, el carácter cariñoso y bondadoso de Heidi logra abrir su corazón, reintegrándolo a la comunidad montañesa. Sin embargo, su felicidad es efímera cuando Dete regresa para llevarse a Heidi y convertirla en la acompañante de la hija discapacitada de un hombre adinerado. Desolado y decidido, el abuelo emprende un viaje para rescatar a su querida nieta de las garras de la codicia y el egoísmo.








