

You Gotta Believe (2024)
Un equipo juvenil de béisbol de Ft. Worth, frecuentemente subestimado, decidió dedicar la temporada al padre enfermo de un compañero. Su travesía hacia la Serie Mundial de Pequeñas Ligas de 2002 fue verdaderamente mágica, desafiando todas las probabilidades y expectativas. El punto culminante de su extraordinaria hazaña fue un partido histórico que conquistó los corazones de espectadores de todo el mundo y dejó una huella indeleble en la historia del deporte.








