

Gente corriente (1980)
Ordinary People
Tras un devastador intento de suicidio, consecuencia directa de la trágica muerte de su hermano, Conrad emerge del hospital marcado por la sombra del pasado. La relación con su madre, gélida y distante, no hace sino exacerbar su profundo sentimiento de culpa. Buscando refugio en la terapia semanal, Conrad se siente incomprendido, aislado en su dolor. Un atisbo de esperanza surge, inesperadamente, al conocer a una joven en el coro, un encuentro fortuito que podría alumbrar un nuevo camino para sanar sus heridas y, quizás, redescubrir el valor de la vida. Su incipiente relación promete ser el catalizador de una transformación personal.








