

De repente, un extraño (1990)
Pacific Heights
Patty y Drake, impulsados por la ambición de un hogar más grande, adquieren una imponente casa, viéndose obligados a alquilar la planta baja para aliviar la carga financiera. Sin embargo, su alivio se convierte rápidamente en pesadilla. Su nuevo inquilino, lejos de ser un mero ocupante, despliega una estrategia insidiosa: aprovechar las lagunas legales para atormentar a la pareja. Su objetivo no es el impago, sino la provocación, la manipulación constante que busca llevar a Patty y Drake al límite, esperando una reacción que lo convierta a él en víctima ante la ley. La tensión escala a medida que el inquilino teje su red de intrigas.








